Actividad
de Aprendizaje Virtual
Paso
1
1. Tema: Metodología,
epistemología y ciencia.
2. Competencias:
Competencia
cognitiva
Capacidad para ciencia,
conocimiento, investigación científica y aplicada y distinguir las
implicaciones epistemológicas del método, en procesos investigativos.
Competencia
procedimental
Capacidad para vincular, intervenir,
emprender, administrar, resignificar e innovar proyectos de investigación en
salud ocupacional.
Competencia actitudinal
Capacidad para fomentar y
orientar el trabajo colectivo y cooperativo en la identificación y solución de
problemas asociados a salud ocupacional.
3. Introducción
Siendo
la Investigación una de las funciones sustantivas de las Instituciones de Educación
Superior, se hace necesario considerar la formación en investigación, como una actividad académica fundamental. Esta
formación investigativa, permite vincular la academia con el mundo productivo,
en virtud de la practicidad con la cual se pueden establecer los objetivos de
formación.
En este orden de ideas, la
ciencia le ha permitido al hombre una mejor comprensión y explicación de los
fenómenos naturales y sociales; y un
control conciente sobre ellos, gracias al carácter sistemático, dinámico, explicativo y
predictivo de la investigación.
Núcleos Temáticos:
Trabajo de presencia virtual:
Lo
que comprende y significa la metodología; el objeto de estudio de la
metodología; el método como asunto principal de la metodología y su diferencia
con la técnica; el conocimiento científico e investigación científica
Trabajo Independiente: El
conocimiento científico y la ciencia. ¿Qué es la ciencia?; características de
la ciencia; clases de ciencia; características del conocimiento científico; etapas
del método científico.
Paso
2
Contenido: presentaciones
en power point y documentos
presentación
Guía
ü
Lea todo el texto, sin detenerse.
ü
Lea de nuevo, cada
aparte auscultando los términos clave.
ü
Relacione
los términos claves.
ü
Indique diferencias y semejanzas de aportes
señalados.
ü
Resuma lo comprendido.
ü
Saque aparte las inquietudes intelectuales
que le ha suscitado el texto.
ü
Prepare su participación en la sesión conjunta
EL MÉTODO CIENTÍFICO EN EL AMBITO DE LA
INVESTIGACIÓN FORMATIVA
Gustavo Adolfo
Galeano Franco
Maestro
Considerando
La importancia de la ciencia
y de su aplicación técnica, es un compromiso de todos, puesto que el poder de
la ciencia, y la técnica, es de tal
alcance que está en juego el destino del mundo y del hombre, toda la humanidad
debe responder a él con su presencia.
Por tanto, es imposible
pretender una visión de conjunto de la ciencia y la técnica, so pena de caer en
la superficialidad. A este propósito, se pretende aquí, aclarar y
operacionalizar las nociones de la ciencia, su sistema y clasificación; la
estructura del conocimiento y de las ciencias; y las implicaciones de lo
anterior en la investigación. Todo depende si, de las diferentes posturas y
tendencias epistemológicas que hoy se enfrentan. En otras palabras: las
diferentes maneras de entender, hacer y valorar la investigación.
Si bien es cierto, que la ciencia puede ser considerada como la suma
actual de conocimientos científicos o como una actividad de investigación o
hasta como un método de adquisición del saber (Ladriere, 1977: 19), lo esencial
de la ciencia es ser una actividad social e histórica, mediante la cual el
hombre se apropia de su mundo, y por tanto una práctica de producción de
conocimientos que le permiten transformar la realidad (él y su entorno): lo
central de la ciencia es, pues, la investigación.
Clasificación
de las ciencias
La primera clasificación de
las ciencias, la elabora Francis Bacón, ya que él representa el momento de
ruptura, cuando aparecen “las ciencias” en el sentido moderno; sin embargo, en
las épocas anteriores - greco-romana y medieval - se elaboró una clasificación
correspondiente al estado de los conocimientos de esas épocas. Sin pretender
una visión completa, recordemos la división, que establece Platón entre opinión
(doxa) y ciencia (episteme). Aristóteles divide las ciencias en teóricas,
prácticas y poéticas; luego, al ser recopilada su obra por Andrónico de Rodas,
el trabajo de Aristóteles se clasifica en Lógica, Física, Metafísica, Ética,
Política, Retórica, y Poética; clasificación que va a perdurar muchos siglos y
a convertirse en criterio para la organización de currículos y programas de
estudio. Al lado de esta clasificación de la obra de Aristóteles, influye
también la clásica división de las ciencias que elaboran los Estoicos: Lógica,
Física y Ética. Durante la Edad Media la clasificación de las ciencias se hizo
según el plan de las “scholas”: el Trívium (gramática, retórica y dialéctica) y
el Quadrivium (música, geometría, aritmética y astronomía), a lo cual se podría
agregar la Filosofía, la Teología y las Leyes cuando aparecen las
universidades. La característica general de estas clasificaciones es su
secuencialidad, pues la idea dominante es que el saber o ciencia es uno solo y
sus divisiones son niveles o ramas; de ahí el modelo del Árbol (raíces, tronco
y ramas) que enmarca todas las clasificaciones hasta la Edad Moderna. El mismo
Descartes aún conserva esta idea al considerar que las ciencias son como un
árbol, en el cual la metafísica o filosofía primera es la raíz, la Física el
tronco y las demás ciencias las ramas (Ferrater Mora, 1967).
Ahora bien, con la ruptura
establecida por la “Revolución Copernicana” aparecen las “ciencias”, en el
sentido “moderno” como saberes particulares, experimentales y matematizados.
Las ciencias se irán diversificando y especializando al ir determinando cada
una su objeto y particularizando su método, lo cual hace necesario una
clasificación de las ciencias; unas veces según el objeto, otras según su
método y en otras ocasiones según criterios especiales que dependerán del
concepto de ciencia que un autor, una escuela o una corriente intenten imponer.
Lo anterior nos indica cómo, no sólo se va dando una diversidad y pluralidad de
ciencias, sino también una variada gama de clasificaciones (Piaget, 1979).
En orden a lo anterior, se
toma la clasificación que elabora Francis Bacon, como la primera clasificación
en sentido moderno. En su obra: “De la dignidad y perfeccionamiento de las
ciencias “publicada en 1623, Bacon ofrece un cuadro general del saber siguiendo
en su organización un criterio subjetivista: las facultades del hombre. No los
objetos, ni el método. Así, a la facultad de la imaginación corresponde la
poesía; a la facultad de la memoria corresponde la historia, dividida en
natural y civil; a la facultad de la razón corresponde la ciencia o filosofía,
dividida en filosofía primera, teología natural, filosofía de la naturaleza y
filosofía del hombre. La filosofía de la naturaleza a su vez la divide Bacon
en: Teórica: metafísica y física; Práctica: mecánica y química; Mixtas
(teóricas y prácticas): la música y la cosmografía; Matemáticas. La filosofía
del hombre la divide en lógica, ética y ciencia civil. Bacon deja por fuera la
Teología (revelada), por no considerarla ciencia ya que es objeto de la fe.
La anterior clasificación
influye en los demás filósofos empiristas de los siglos XVII y XVIII y sirve de
modelo a los filósofos de la enciclopedia: D’Alambert y Diderot también clasificaron las ciencias según las facultades
humanas en tres grandes grupos: De la memoria; la Historia (sagrada, civil y
natural); de la razón, la ciencia o filosofía, metafísica general (sobre Dios,
sobre el hombre, sobre la naturaleza); metafísica especial (física); física
particular (ciencia aplicada); ciencias mixtas; matemáticas; de la imaginación,
poesía, literatura, música.
A finales del siglo XVIII
encontramos la clasificación que establece André Marie Ampere (1775-1863),
siguiendo también un criterio subjetivista, pero de otro tipo. Influido por la
filosofía de Kant y el espiritualismo de Maine de Biran, Ampere divide el saber
en primitivo y racional. El primero a su vez dividido en sensitivo y objetivo,
y el racional lo divide en tres ramas: comparativo, lógico y apodíctico. El
criterio para tal clasificación son las operaciones
sicológicas que se dan en cuatro formas de tratar los objetos: sensaciones,
conciencia, formación de relaciones y conocimiento de las relaciones mismas. Se
establecen así, cuatro esferas de conocimiento: sensible, casual, lógico e
intuitivo y de aquí resultan las ciencias divididas en: Cosmológicas:
(matemáticas y física); Fisiológicas (ontología, psicología y ética); Ciencias
sociales; Etnológicas (etnología, arqueología e historia); Políticas
(cibernética o del gobierno, etnodicea o del derechos de gentes y diplomacia);
Zootécnicas (artes, literatura).
Referido al objeto, Kant
construye su sistema de filosofía crítica así: Sensibilidad (ciencias
matemáticas); Entendimiento (ciencias físicas); Razón pura (ciencias
metafísicas); Voluntad (ética o metafísica de las costumbres); Facultad de
juzgar (estética). Además Kant se ocupó también de Historia, Religión y
Antropología.
Es de saber, por tanto desde
Kant, que el saber consiste en responder cuatro preguntas: qué podemos conocer:
crítica de la razón pura; qué debemos hacer: crítica de la razón práctica; qué
nos está permitido esperar: crítica de la facultad de juzgar y crítica de la
religión; qué es el hombre: antropología, que es la síntesis de las tres
primeras preguntas.
De igual modo, Hegel clasifica
lo que él denomina enciclopedia de las ciencias filosóficas, en tres grupos:
Ciencias de la Lógica, Filosofía de la Naturaleza y Filosofía del Espíritu.
Esta triple división, con sus correspondientes subdivisiones, incluiría la
totalidad del Saber o Ciencia. Así Hegel recoge toda la tradición filosófica y
científica anterior cierra la época
moderna.
La época contemporánea
(siglo XIX y XX): El primer modelo lo presente Augusto Comte, reconocido como
el sistematizador de la Sociología y del Positivismo. Comte parte de su famosa
ley de los tres estadios: el Estado Religioso Teológico o de infancia, el
Estado filosófico, metafísico o de juventud y el Estado científico, positivo o
de madurez, en el cual nos encontramos; razón por la cual la teología y la
filosofía son asuntos superados que hoy ya no tienen vigencia por el
advenimiento de las ciencias positivas, verdaderos conocimientos.
Ahora bien, estas ciencias
del espíritu positivo son en realidad una sola, que tiene en forma lineal y
ascendente seis niveles en perfecta
continuidad de método y carácter; son en su orden: matemáticas, astronomía,
física, química, biología, sociología, o física social. Se encuentran así
enunciados los principios básicos del positivismo: el método científico y la
ciencia son una sola cosa; dicha ciencia es absoluta y autónoma; las ciencias
naturales marcan el criterio de cientificidad de las ciencias sociales de modo
tal que estas designaciones no corresponden a diferentes tipos de ciencias, ya
que la naturaleza y sociedad son solo aparentemente diversas y por lo tanto
pueden y deben ser estudiadas de la misma forma. En general estos son criterios
que el positivismo ha seguido sosteniendo. John Stuart Mill continuador y
seguidor de Comte, agrega entre la biología y la sociología a la psicología,
quedando así establecido el orden de todas las ciencias y excluyendo aquellos
saberes que pretenden ser ciencias (como la historia), considerándolos
pseudo-ciencia, por no poder ser sometidos a la lógica inductiva.
Anotemos finalmente, la
reciente clasificación que desde la epistemología genética presenta Jean
Piaget. En primer lugar su clasificación tiene un doble criterio: ciclos o
currículos epistemológicos: las ciencias tienen una autonomía relativa, que las
interrelaciona y, segundo criterio: estructural, de complejas relaciones
(interdisciplinariedad) entre las ciencias, constituyendo así un todo. En
segundo lugar, la clasificación genética considera que las ciencias se
distinguen y relacionan por su objeto, su método y perspectiva o enfoque
particular.
Puede considerarse también,
como una clasificación de las ciencias las que aporta Jurgen Habermas (1975).
El criterio que sigue no son los métodos, ni los objetos, sino los intereses
noéticos y políticos que respaldan las diferentes prácticas científicas. Así se
establecen tres tipos de ciencias: Ciencias Empírico-Analíticas, cuyo interés
es la dominación y el control técnico de la naturaleza el hombre y la sociedad;
Ciencias Histórico-Hermenéuticas, cuyo interés es la comprensión del sentido y
la orientación de la acción humana y del proceso histórico-social; las ciencias
Crítico-Sociales, cuyo interés es la emancipación, la libertad y la
organización del todo social, de tal manera que permita la realización del
hombre social.
El anterior resumen ha
mostrado someramente el problema de la diversidad de clasificaciones de las
ciencias y de criterios que se han elaborado a lo largo de la historia. De allí
resultan los nombres utilizados en la organización de currículos, programas y planes
de estudio, en todos los niveles educativos. En efecto, hablamos de ciencias
básicas, ciencias puras, aplicadas, estudios científico-técnicos, humanidades,
y otros en este orden. Hablamos también de ciencias ideales y reales, o bien de
ciencias abstractas y concretas; dividimos las ciencias en deductivas e
inductivas, explicativas, interpretativas y comprensivas y otras tantas
clasificaciones desde los métodos y procedimientos investigativos de las
ciencias. Además, tomamos el método general de la Cosmovisión Occidental y a
partir de la división que ella establece en reinos (minerales, vegetales,
animales y hombres) hablamos de ciencias Físicas, Bióticas, Zoéticas y
Antrópicas o también de ciencias fisicomatemáticas (naturales) y ciencias
sociales o humanas. La más extendida hoy,
y en estrecha relación con el neopositivismo, en las formas sutiles que
hoy adopta, es la clasificación en Ciencias Formales y Ciencias Fácticas,
incluyendo en estas últimas las ciencias naturales y sociales. El problema de
este modelo es el implícito de que las ciencias naturales y sociales son
iguales, pues su validez depende del uso del método y lenguaje científicos de
las ciencias fisicomatemáticas (Bunge, 1973).
A
manera de cierre
El proceso y saber
científico, se caracteriza y se
construye por la elaboración, la utilización y la verificación de teorías, y de
los procedimientos experimentales utilizados. El problema radica en encontrar
un criterio de distinción entre lo que
es científico y lo que no es y, al mismo tiempo, entre unos tipos de ciencias y
otros (Popper, 1971).
Conviene decir que, el
método científico es sólo uno, pero que metodológicamente cada ciencia toma
según su estatuto, un particular contenido y aplicación en procesos
investigativos. Consiste en: Descripción de un problema, formulación de una
pregunta, justificación (impacto) del problema, plantearse unos objetivos,
formulación de una hipótesis, determinación de unas variables, verificación de
la hipótesis para estatuirla como la ley científica: la contrastación se hace
por observación, mediación, experimento e inferencia y las teorías se aplican
mediante explicación, predicción y acción o tecnología.
Cierto es que, cada tipo de
saber, histórica y genéticamente se va constituyendo al establecer su objeto propio,
un método correspondiente y una problemática o modo de ver; es decir, una
manera particular de establecer problemas y de resolverlos (ver en la
realidad lo que previamente se ha puesto
en ella). Resultando de aquí una determinada manera de describir, explicar,
comprender, interpretar, etc., la realidad. Es lo que diferencia la actitud
natural, del espíritu científico o de la reflexión filosófica o de la actitud
de fe, etc. Este presupuesto es, además
fundamental para entender los diversos factores que intervienen en la
investigación y al mismo tiempo su complejidad.
Lo anterior permite, no ver
reducida la investigación a un solo tipo: experimental y de utilidad técnica, y
a ver despreciados otros tipos de investigación que no son tenidos en cuenta. Dejar
de lado, que la investigación sólo la
hacen las superpotencias del mundo, los grandes genios en los complicados y
sofisticados laboratorios, y matamos esa actitud básica de asombrarse ante el
mundo, de indagar, de buscar, de conocer, que surge desde la actitud natural y
que lleva, por ejemplo, al niño a desarmar su juguete mecánico para enterarse
de su magia; acabamos con todo eso que despectivamente llamamos curiosidad,
impedimos la creatividad. En fin, nos cuesta trabajo reconocer la validez de la
investigación filosófica, o de la indagación histórica del pasado, etc., porque
no “producen” nada útil.
Finalmente, queda el marco
de reflexión sobre el estatuto y estructura del conocimiento, que podría
incluir formas tales como: el sentido común; el conocimiento científico;
ciencias formales; ciencias naturales; ciencias biológicas; ciencias
socio-humanas; el saber filosófico; la Teología. Se podrá considerar también:
el conocimiento histórico; el conocimiento vivencial; el conocimiento estético;
el conocimiento parasicológico y extrasensorial; el conocimiento inconsciente;
el conocimiento sensorio motriz; el conocimiento operacional;. . . y muchos más.
Bibliografía
BUNGE, Mario, La ciencia, su
método y su filosofía” Buenos Aires: Ed. Siglo XX, 1970
GADAMER, George, Verdad y
Método, Salamanca: Ed. Sígueme.
HABERMAS, Jurgen,
Conocimiento e Interés, Madrid: Ed. Tecnos, 1975
LADRIERE, Jean, El reto de
la racionalidad, Salamanca: Ed. Sígueme, 1977.
PIAGET, Jean, Tratado de Lógica y Conocimiento
Científico, Buenos Aires: Ed. Paidos, 1979,
7° vol.
POPPER, Karl, Conjeturas y
Refutaciones, Madrid: Tecnos, 1971
Recursos:
Presentación
de Mac Graw Hill
Paso
3
Actividad:
Desarrollo de talleres colaborativos.
¿CUÁL ES LA RELACIÓN
ENTRE INVESTIGACIÓN Y CREATIVIDAD?
Metodología de la investigación
Taller 1
Gustavo Adolfo Galeano Franco-Maestro
Guía
ü
Lea todo el texto, sin detenerse.
ü
Lea de nuevo, cada
aparte auscultando los términos clave.
ü
Relacione
los términos claves.
ü
Indique diferencias y semejanzas de aportes
señalados.
ü
Resuma lo comprendido.
ü
Saque aparte las inquietudes intelectuales
que le ha suscitado el texto.
ü
Prepare su participación en la sesión conjunta.
Interrogantes:
1.
¿Qué
es el acto creador? ¿Qué elementos (pasos, momentos) comprende el acto creador?
¿Es posible concebir la creatividad,
como algo innato en la persona? Sustente su respuesta.
2.
¿Qué
relación guarda la creatividad con la
investigación? Describa un hecho o situación, desde su formación académica o
experiencia individual, donde se evidencie la creatividad y la investigación.
3.
¿Qué
es investigación? ¿Están de acuerdo con la tesis “la investigación es para
todos”? ¿Qué aspectos se requieren para qué la tesis anterior sea posible?
Sustenten su respuesta
4.
¿Qué
importancia y aplicabilidad tiene para usted la investigación? Presenten y
sustenten tres posibilidades y necesidades de investigar en nuestro medio.
5.
¿Qué
es el método científico? ¿Qué pasos comprende? ¿Es válido decir que el método
científico es propio de las ciencias exactas? Sustenten su respuesta
6.
¿Qué
es la contrastabilidad? ¿Cuál es la importancia y aplicabilidad en una
investigación?
7.
¿En
el método científico que es falsear una teoría?
8.
¿Qué
relación se encuentra entre: conocimiento
científico, método científico e investigación científica y metodología
de la investigación?
9.
Desde
su programa académico identifique un
objeto de estudio – de su interés, de la necesidad o de una situación problema
– que amerite ser investigado.
Identifíquelo, descríbalo, explíquelo, aplíquelo y predígalo.
10. ¿Cuál actividad desarrolló primero el hombre: la ciencia o la
técnica? Argumente su respuesta.
La ciencia es la estética de
la inteligencia. (Gastón Bachelard)
Sólo sé que nada sé, ¿si no era lo que
se creía, entonces qué es? (Sócrates)
¿CÓMO
MOTIVAR EL CONOCIMIENTO?
Lectura 1
Gustavo Adolfo Galeano Franco
Maestro
Considerando
Sócrates
pregunta: ¿qué es la ciencia? Platón responde: ciencia es creer que se sabe lo
que no se sabe, y por ello, en lugar de una definición da como respuesta una
lista de diversas ciencias. Surge aquí, el problema de la ignorancia. En
efecto, Platón comienza a teorizar sobre el conocimiento con una reflexión sobre el desconocimiento. La ignorancia no la define como un estado de
carencia, sino como un estado de llenura.
Es
de saber, que la carencia sólo se produce después de una reflexión, de una
vuelta sobre sí mismo. La carencia es entonces, un resultado del proceso de
conocer. Ahora bien, el reconocimiento del no saber, es una reflexión dentro de
la ciencia misma. Muchas veces no nos hacemos ciertas preguntas porque ya las
tenemos contestadas, aunque sólo sea con opiniones. Formular una pregunta
significa desmontar la respuesta que le había impedido formularse la pregunta.
En
este orden de ideas, Platón vincula íntimamente el fenómeno del amor de Freud
con el problema del conocimiento. Expresa por tanto, que el conocimiento
requiere del deseo de saber. Pero el
deseo de saber implica el reconocimiento del no saber. No nos encontramos nunca con una conciencia despejada, ingenua y
virgen, que se enfrenta a un mundo desconocido. Nos encontramos siempre, y en
cualquier época de la vida personal o de la historia social, con una
interpretación previa. Por esta razón,
el saber sólo se instaura a partir de una ruptura, de un momento crítico como
primera etapa en el acceso al saber.
El arte de dar luz y la
sensación de conocer
Sócrates
no concibe el aprender y el enseñar, como una transmisión de conocimientos de
un individuo a otro, sino como el
proceso donde se ayuda a otro individuo, a despejar lo que bloquea su
pensamiento, e inhibe su capacidad de descubrir. Dentro de este contexto, se
inscribe el método Socrático, la
mayéutica, como el arte de dar luz -iluminar el conocer-
Sócrates
no creía en la institución ni en la enseñanza, entendidas como transmisión, ni
creía en las ideas que se aprendían de otros. Las ideas deben ser producidas
por cada uno y por lo tanto, el problema fundamental del aprendizaje, es el
combate contra lo que impide producirlas. En Teeteto dice que sus discípulos no
aprenden nada de él, sino que, por el contrario, “encuentran y alumbran en sí
mismos esos numerosos y hermosos pensamientos”.
A manera de cierre
La
versión, pues, que se conoce del método de Sócrates, es que se trata de un
procedimiento de aprender y de enseñar, por medio de preguntas. Lo
esencial es hacer sentir la necesidad de
saber algo, y no enseñar algo, a quien no siente la necesidad de saberlo.
CONCEPTUALIZACIÓN DE METODOLOGÍA
Gustavo Adolfo Galeano Franco
–Maestro-
La metodología fija su atención, en
los procedimientos utilizados para conocer la especificidad de cada objeto de
estudio. Por tanto, es una parte de la
ciencia encargada de estudiar y aportar
los métodos, que hacen posible el dominio cognitivo de la realidad, y que
se utilizan en el trabajo científico orientado por la Investigación.[1]
Lo anterior, conduce a que la
Metodología estudia los procedimientos que se presentan en el proceso de elaboración
de conocimiento. Así, su interés es el
estudio de los métodos que permiten la explicación de la realidad tal como ella
es. En su esencia y en sus conexiones internas, permiten al investigador tomar
posesión de las leyes que rigen el proceso de desarrollo de los distintos
fenómenos.
Ahora bien, el método es un camino,
herramienta, estrategia y procedimiento adecuado y planificado, al cual se
sujetan las distintas actividades para satisfacer la finalidad específica
trazada por el hombre, y construir conocimiento en las distintas prácticas
sociales. Este sí, se va haciendo en el
proceso de la investigación. No
obstante, es un producto de la experiencia acumulada, racionalizada y probada
por la humanidad, a lo largo del desarrollo histórico.
Sin embargo, el método no debe
confundirse con la técnica. Esta es un conjunto de procedimientos, provistos de
una determinada eficacia, con reglas apropiadas para dirigir eficazmente una
actividad. La técnica constituye una parte
integrante del método. Así expresado, un
método consta de varias técnicas como pueden ser las experimentales, las
operacionales lógicas, las interpretativas, los críticos sociales, y las de
imaginación racional. En su última instancia se convierten en paradigmas y
enfoques de investigación. Es de aclarar, que la palabra método significa
etimológicamente “camino hacia”... conjunto de procedimientos de carácter
práctico y teórico para la asimilación de una realidad determinada.[2]
Lo anterior, invita hacer que la ciencia pase, de ser una
matrona inflexible y exigente, a ser una atractiva y condescendiente cortesana
que intente anticiparse a cada deseo de su amante. Desde luego, es asunto nuestro elegir un
dragón o una gatita como compañía. Hasta
ahora, la humanidad parece haber preferido la segunda alternativa: “Cuanto más
sólido, bien definido y espléndido es el edificio erigido por el entendimiento,
más imperioso es el deseo de la vida [...] por escapar de él, hacia la
libertad”. Debemos procurar no perder
nuestra capacidad de hacer tal elección.
Material
de apoyo Material
digitales, lecturas, videos y demás recursos
Guía
ü
Lea todo el texto, sin detenerse.
ü
Lea de nuevo, cada
aparte auscultando los términos clave.
ü
Relacione
los términos claves.
ü
Indique diferencias y semejanzas de aportes
señalados.
ü
Resuma lo comprendido.
ü
Saque aparte las inquietudes intelectuales
que le ha suscitado el texto.
ü
Prepare su participación en sesión conjunta
TECNOLOGÍA,
DESARROLLO Y CREATIVIDAD
Gustavo
Adolfo Galeano Franco
Maestro
Hablar de creatividad es
hablar de una permanente construcción,
donde el hombre interrogado por sí mismo
y por los fenómenos que observa, enfrenta un acto de compresión que a su vez,
se haga forma y se materialicé en una nueva adquisición del mundo; por ello
es inquietud, es pregunta, y es asombro.
Así la creatividad no es un producto del azar, de algo con lo que un ser
encuentra sin saberlo, un eco de ingenio, o como un hecho de origen y
casualidad divina. Tampoco es
recursividad, habilidad o técnica, o que es algo implícito en todos los actos
humanos. Pues si bien es una capacidad
que pertenece a la esfera de lo humano no todos los humanos se sitúan de
sentidos a su capacidad creadora.
El acto creador pone en
escena una actitud del ser humano en la cual participa la conjunción, puente y
medición de la experiencia sensible y la cultura racional, las cuales dejan
como producto final un mundo cada vez más comprendido; pero a su vez, más
grande también por descubrir. De creatividad es posible hablar sólo en la
medida en que hay un hombre mujer que comprende algo nuevo del mundo, justo
porque en ese acto, también hay un encuentro consigo mismo, representado en la
búsqueda incansable con entusiasmo, asombro,
libertad, y la construcción permanente,
por ello mismo, es una particular manera de intentar comprender–se un
poco más-.
Gadamer [3] señala que, la comprensión
comienza allí donde algo interpela vale decir, allí donde algo interroga pero a
su vez habla, generando un nuevo sentido, de tal modo que sea permitida no solo
la expresión del ser, sino también la posibilidad de ampliar la noción de
mundo. Pero para ampliar conocimiento
del mundo es necesario ser portadores de una pregunta, máxime si se tiene en
cuenta que la esencia de toda pregunta consiste en abrir y mantener abiertas
una infinitud de posibilidades, una amplia gama de caminos que permitan navegar
en varias direcciones tras la obtención de un nuevo conocimiento, de tal forma
que sea en virtud de esas infinitas posibilidades que podamos aspirar a poseer
algún nuevo saber. Por ello aquel que
“está seguro” de saberlo todo, impide constantemente el nacimiento de las
preguntas y por tanto se cierra a sí mismo todos los caminos a nuevas
comprensiones, lo cual es de hecho cerrarse el camino a nuevos actos de
creación.
Ya desde Platón se sabe que
para poder saber hay que saber primero que no se sabe, y saber que no se sabe
es estar abierto a..., es renunciar a la certeza de verdades absolutas y
conocimientos acabados. Carl Sigan,
afirma que si en los hombres no hay una mínima in-quietud frente a todo aquello
que observa, le será imposible ampliar el conocimiento de sí y del mundo y por
tanto le será casi imposible acceder a actos de creación, dado que el camino
para crear, supone esta en actitud de apertura, en inquietud permanente. Sólo cuando esto ocurre, todo nos habla. Tal vez por ello Schiller [4] escribe, sí al cabo de
veinte siglos, alguien se acerca a la naturaleza con sentidos serenos, puros y
abiertos, y descubre gracias a ellos una cantidad de fenómenos, que se habían pasado por alto a raíz de
nuestras precauciones, nos asombramos mucho de que tantas miradas juntas no
hayan reparado en lo que estaban tan a la vista.
Por ello, para comprender
hay que estar abierto a..., lo que
significa estar en actitud de escucha para dejarnos decir lo que el mundo
tiene, para decirnos, porque el mundo no
nos significa nada, o por lo menos nada nuevo, en tanto estemos por fuera de
esta actitud de apertura, de esa linterna en la oscuridad que es la pregunta y
que da a lugar a la comprensión. Y una vez que comprendemos algo nuevo: “estamos incluidos en un acontecer de la
verdad”[5], lo que significa que algo
distinto ha comenzado a cobrar un nuevo valor de verdad que arriba al ser y
modifica irremediable e irreversiblemente la concepción del mundo. Pero frente al acto de comprender algo, no
sólo se halla como dice Gadamer, de cara a la verdad, sino también de cara a la
belleza.
Se podrá afirmar que crear,
inventar o descubrir, son tres maneras de encontrarse consigo mismo y con el
mundo (incluida su belleza), que se corresponde a su vez y fundamentalmente,
con siete acciones humanas entrelazadas, que son: ver, escuchar, sentir,
asombrar, interrogar, comprender y modificar, que están más cerca de los sentidos
que de los conceptos, lo cual es una manera directa de participar como
actores de vida, y no como espectadores de ella.
Einstein [6] señala que la capacidad de
asombro es la que abre las puertas al proceso creador, bien sea en el arte o en la ciencia, o bien
extrapolar su planteamiento, en todas las esferas de la vida humana; incluso
afirma con cierta realidad, que un ser sin capacidad para asombrarse y
maravillarse es un ser muerto, porque el
asombro, cuna del arte y de la ciencia, es una realidad lo más maravilloso que
puede acontecerle a un ser humano; en cierta medida, porque contribuye a
hacerlo interiormente libre y ... a un hombre libre, y escrupuloso, se le puede
destruir, pero no se puede hacer de él, ni un esclavo ni una herramienta ciega.
Otros pensadores expresan de
manera igualmente enfática, que frente al asombro somos cada vez más seres en
pérdida, dado que sólo no preguntamos nada, o casi nada, sino que tampoco nos
asombramos ante este mundo, que siendo nuestro, parece cada vez más ajeno. Sábato[7] señala al respecto en la
Mayéutica que el asombro debería constituirse en la base de toda educación,
abandonando la falsa creencia de que el asombro no debe ser suscitado, pues
surge ante lo desconocido.
Ahora bien, dos
elementos básicos constituyen el acto de
crear: La comprensión y el asombro ambas profundamente ligadas a la manera como
se asume la propia existencia, modo de ser en el mundo, al maravilloso acto de
pensar y al dialogo con el universo.
Como ejemplo de ello
bastaría mirar las biografías de hombres que como Sócrates, Kant o Gadamer,
Arquímedes, Galileo o Einstein; Piaget, Freud o Lacan; Miguel Ángel, Van Gogh o
Botero; Homero, Cervantes, o García Márquez, quienes se arriesgaron a vivir y hacer
de sus días algo más que una monótona existencia, cada uno buscando ver y
comprender el mundo con su propia lente, pintarlo con sus propios colores,
descubrirle los secretos al universo, asomarse por entre la piel del ser
humano, para jugarse allí una posibilidad
de comprensión.
En este orden Shiller[8] evoca que donde hay un sujeto capaz de hacer
siempre una pregunta tras otra, sin llegar nunca a la respuesta final, abierto
y receptivo frente a lo desconocido, despojado de precauciones y temores
entorno al mundo que se abre ante los sentidos, allí hay un ser enfrentado al
riesgo de sentir y comprender, allí hay un hombre creador.
Producto:
Redacción
de relatoría donde se distinga
las implicaciones epistemológicas del método, para el desarrollo del conocimiento
y para las prácticas investigativas. Mapa conceptual de las tipologías de
ciencia en la historia.
Evaluación: cualitativa. Compromiso y cumplimiento de producto. Calidad
argumental, estructura de texto coherente. Uso de normas de Icontec y apa.
Recomendación:
Necesario
un alto nivel de lectura significativa:
interpretación y comprensión del texto. Metodológicamente el aprendizaje es activo, con un alto nivel de
participación, donde los estudiantes no solo reciben información ya elaborada
por otro como una clase, sino que se busca y se coloca en el colectivo. Todos sembramos y recogemos frutos, es decir,
una metodología de Seminario donde todos
construyen conocimientos.
Referencia bibliográfica
Alvarado, Sara Victoria. Enfoque de la Investigación en ciencias
sociales, Módulo. Manizales: Blanecolor, 1990.
Bunge, Mario. Epistemología, ciencia de la ciencia.
Barcelona: Ariel, 1980.
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total. La unidad metodológica en la investigación científica. Santa fe de Bogotá: magisterio, 1997.
Galeano franco, Gustavo Adolfo y
otros. Módulo: La investigación en la
especialización. Medellín. Luis Amigó,
1997.
Habermas, Jurgen. Conocimiento e interés. Madrid: Tans, 1994.
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de la investigación del comportamiento. México: Interamericana, 1981.
Popper Karl R. Conjeturas y
refutaciones. El desarrollo del
conocimiento científico. Barcelona:
Paidos, 1994.
Tamayo, Mario. El proceso de la
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y método. Salamanca, Sígueme, 1991, p 369
[4] SCHILLER, Friedrich. Cartas
sobre la educación Estética del Hombre. Barcelona. Anthropos. 1990. Carta XXIII p. 217
[5] GADAMER, OP. CIT, P 585
[6] EINSTEIN, Albert. Mi
Visión del Mundo. Barcelona, Tusquets. 1980 p. 235
[7] SÁBATO, Ernesto. Apologías y rechazos. La Mayéutica. Barcelona.
Seix Barral, 1981
[8] SHILLER, op. Cit, p.327
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