Actividad
2 -Trabajo colaborativo: integración de la investigación versus Tics
Por Gustavo Adolfo Galeano Franco
1. Actividad:
formación en
metodología de la investigación
2. Logros
a alcanzar
Comprender la
importancia de articular la investigación formativa a las bondades de
producción de conocimiento del uso de las TICS, al igual de implementación como
estrategia didáctica en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
3.
Organización de equipos
4.
Momentos
1. Individual
Lo que sabemos: permite indagar los conocimientos que has adquirido
en años anteriores y en tu vida diaria.
Orientación
En
el lenguaje propio de investigación, la
pregunta constituye la herramienta fundamental del investigador, a tal
modo, que bien puede afirmarse que una buena investigación, es ante todo, una
buena pregunta.
Interrogantes guía: En
orden al anterior aprendizaje es fundamental dar respuesta a los interrogantes:
¿cuál es la relación entre epistemología y ciencia?; ¿relación entre ciencia y creatividad?; ¿Cómo
podemos comprender investigación e innovación?, ¿Por qué es importante hacer
investigación?, ¿Para qué y para quienes hacer investigación?; ¿Qué y cómo
podemos conocer?; ¿Qué está permitido investigar?; ¿Qué son las líneas de
investigación?; ¿Qué diferencia existe entre paradigma cuantitativo y
cualitativo?, ¿Por qué el eje de la investigación es la cultura?, ¿Hablamos
de método o de estrategias metodológicas?, ¿Qué es lo científico?, ¿Qué no es
lo científico?
¿Del por
qué argumentar?: Dar
argumento, significa ofrecer un conjunto de razones o de pruebas, en apoyo de
una conclusión. No es simplemente una opinión o una disputa. En este sentido,
un argumento es un medio para indagar. Es llegar a una conclusión bien
sustentada en razones fuertes; la explicamos y la defendemos.
En orden a lo anterior, en
procesos argumentativos, es importante tener presente: distinción entre
premisas fiables y no fiables, y conclusiones pertinentes al objeto de estudio;
presentación de ideas en un orden natural, con una línea clara de pensamiento;
uso de lenguaje concreto, específico, evitando términos generales, vagos y
abstractos; evitar en lo posible un lenguaje emotivo, es decir, aquel cuya
función sea la de influir en las
emociones de su lector u oyente, ya sea en favor o en contra de las opiniones
de los otros; uso de términos consistentes y con significado contextual para
ellos; por lo cual debe apoyarse en ejemplos y analogías.
Por tanto, se recomienda:
citación de fuentes; alejamiento de ataques personales; explicación del cómo la
causa conduce al efecto; causa probable en la conclusión; hechos no relacionados; hechos con causa común, y cualquiera
de los hechos que causan el efecto del otro; y exploración de todos los
argumentos sobre todos los aspectos de la cuestión en estudio.
2. Socialización
y profundización
Aprendamos algo nuevo: en este momento se encuentra información y
actividades con las cuales se construyen nuevos y retadores aprendizajes.
Además permite mejorar competencias.
Guía
ü Lea todo el texto, sin detenerse.
ü Lea de nuevo, cada
aparte auscultando los términos clave.
ü Relacione los
términos claves.
ü Indique diferencias y semejanzas de aportes
señalados.
ü Resuma lo comprendido.
ü Saque aparte las inquietudes intelectuales que le
ha suscitado el texto.
ü Prepare su participación en la sesión conjunta
Innovación,
investigación y desarrollo
Resumen
El protagonista de los procesos
innovativos es la empresa (incluyendo a empresarios, ejecutivos y
trabajadores), que es la que hace la innovación, la adaptación o la adopción de
tecnología. Mientras la empresa privada, grande, mediana o más pequeña
emergente, no se constituya en el motor potente de los procesos innovativos,
éstos seguirán siendo parciales e insuficientes. Ahora bien, la
empresa/organización/institución no puede innovar por sí sola, pues necesita
de: capital humano de excelencia, investigación científica pura y aplicada, de
iniciativa de los investigadores o generada desde la demanda empresarial, el
apoyo constante y eficaz del Estado, una institucionalidad conductora y
orientadora y, la construcción de redes que faciliten e induzcan la vinculación
de todos estos actores entre sí, tanto nacional como internacionalmente.
¿Qué es innovación y cuál es su ámbito?
Si bien existen diferentes
definiciones conceptuales, en el marco del ahora, se entiende que la innovación
se refiere a procesos y productos tecnológicamente nuevos -ya sea a nivel de la
firma, a nivel local, del país o del mundo- que han sido validados por el
mercado. El énfasis en lo novedoso significa que no se trata de hacer más de lo
mismo, pero esto, si bien incluye, en proporción importante, expandir la
frontera del conocimiento humano, no se refiere exclusivamente a ello, puesto
que lo novedoso puede serlo también a nivel de una empresa en particular o del
país. Por su parte, la validación por el mercado implica que la innovación
deriva, en mayor o menor plazo, en productos o servicios comercializables que
tienen un precio visible.
En definitiva, la innovación es un
fenómeno que con las precisiones antes enunciadas modifica procesos y
transforma insumos en productos, destacándose entre los primeros los gastos en
investigación y desarrollo (I+D), los insumos humanos -medidos principalmente
por los científicos e ingenieros que trabajen en I+D- y las ideas, las que se
traducen en productos nuevos, equipos nuevos (cambio tecnológico incorporado),
y el pago de licencias y royalties (cambio
tecnológico no incorporado).
En cuanto a los productos, es
importante tener presente que los procesos innovativos son de alto riesgo por
la inevitable incertidumbre en los resultados. De hecho, la tasa de iniciativas
fracasadas es sensiblemente superior a la de aquellos que culminan exitosamente
en productos y procesos que, aprobados por el mercado, adquieren valor
económico. Así, debe considerar que los procesos innovativos no sólo aportan
productos finales, existiendo medidas intermedias de los mismos, entre las que
destacan las patentes y licencias generadas a partir de nuevos procesos
tecnológicos. Es importante destacar que dado dicho alto nivel de riesgo e
incertidumbre, quienes sufren un fracaso no deben ser descalificados sino
entenderse el fracaso como costo de aprendizaje y que puede conducir a nuevas
iniciativas y oportunidades.
Por último, es necesario enfatizar
en estas líneas preliminares de aclaración conceptual, que Colombia es aún un
país en desarrollo emergente, limitado en dimensión y recursos, por lo cual
resulta inevitable que la mayor parte del nuevo conocimiento científico y
tecnológico se seguirá produciendo más allá de nuestras fronteras, por lo que
es presumible que, por un lapso prolongado, la transferencia tecnológica,
asociada a inversión extranjera directa, al pago de royalties y licencias y los procesos de adopción y
adaptación de tecnología disponible en el mundo, tendrán mayor peso en nuestro
país que la innovación autóctona. Resaltándose así la necesidad de conectividad
y asociación internacional. Los procesos de adaptación y adopción tecnológica
tendrán un significativo componente de transferencia tecnológica local, de una
empresa innovadora a otras, y entre regiones del país, todo lo cual liga la
transferencia tecnológica a los procesos de información y difusión tecnológica.
¿Por qué innovar es importante?
La innovación puede ser definida
como aquel proceso mediante el cual ciertos productos o procesos productivos,
desarrollados en base a nuevos conocimientos o a la combinación novedosa de
conocimiento preexistente, son introducidos eficazmente en los mercados, y por
lo tanto en la vida social.
Para los consumidores la innovación
significa mejores productos en términos de calidad y precio, servicios más
eficientes, y como resultado, una mejor calidad de vida.
Para las empresas, la innovación
trae como resultado mejores retornos derivados de la posibilidad de producir
bienes y servicios diferenciados, preferidos para sus clientes o de utilizar
técnicas productivas más eficientes que sus competidores. Asimismo, aquellas
empresas que generan capacidades permanentes en el campo de la innovación
contarán con el conocimiento necesario para dar respuesta rápida y eficaz a las
amenazas competitivas de sus rivales. Todo ello, se traduce en la posibilidad
de crecer sostenidamente, generar más y mejores empleos, incrementar las
remuneraciones y mejorar las condiciones laborales.
Para la economía, la innovación es
un factor esencial para sostener un permanente incremento de la productividad,
impulsando un mayor crecimiento. Asimismo, al contar con una especialización
internacional en rubros más intensivos en innovación, este crecimiento es más
estable. La innovación es importante, pues tiene como resultado no sólo nuevos
productos y servicios, sino que genera, como externalidad fundamental, nuevo
conocimiento y capacidades, los que quedan disponibles para enfrentar nuevos
desafíos en el futuro. Un país con mayores fortalezas en el ámbito de la
innovación -con consumidores más exigentes, empresas más dinámicas,
trabajadores más preparados y un gobierno promotor- está en definitiva, mejor
preparado para enfrentar las incertidumbres generadas por el actual entorno de
hipercompetencia global.
Por último, es necesario tener
presente que un país en desarrollo emergente, limitado en dimensión y recursos,
le resulta inevitable que la mayor parte del nuevo conocimiento científico y
tecnológico se seguirá produciendo más allá de sus fronteras, por lo que es
presumible que, por un lapso prolongado, la transferencia tecnológica, asociada
a inversión extranjera directa, a la obtención de licencias y a los procesos de
adopción y adaptación de tecnología disponible en el mundo, tendrán mayor peso,
que la innovación autóctona, resaltándose así la necesidad de conectividad y
asociación internacional. Los procesos de adaptación y adopción tecnológica
tendrán un significativo componente de transferencia tecnológica local, de una
empresa innovadora a otras, y entre regiones del país, todo lo cual liga la
transferencia tecnológica a los procesos de información y difusión tecnológica.
¿Cuál es la realidad actual en innovación?
Se podrá afirmar que se inhibe un
mayor esfuerzo innovativo por la presencia de variables, como sigue: La
ausencia de una cultura de la innovación, la insuficiente disponibilidad de
recursos humanos con capacidades para gestionar procesos de innovación
tecnológica; la escasa oferta de recursos financieros, especialmente en el
ámbito del capital semilla y de riesgo; la insuficiente información respecto de
la oferta existente de apoyos públicos a la innovación y la dificultad en el
uso de mecanismos de reconocimiento del gasto en I+D para fines tributarios; y
la débil articulación entre empresas de un mismo clúster o entre empresas y entidades tecnológicas
(universidades entre otros), para ejecutar iniciativas de innovación que
trascienden las capacidades individuales.
En el ámbito de la formación de recursos
humanos para la innovación se observan también importantes falencias. A las
reconocidas debilidades en el ámbito de las competencias básicas (lenguaje,
matemáticas, ciencias e inglés), se deben agregar aquellas propias del personal
especializado en el campo de la innovación. La formación de investigadores de
excelencia, a nivel de doctorados y maestrías se encuentra limitada por la
insuficiencia en el número de becas disponibles para programas ligados a las
ciencias e ingenierías. La formación de ingenieros-profesionales clave para
ampliar el esfuerzo de innovación a nivel país- toma la forma de programas
largos y rígidos, y con una notoria ausencia de contenidos relativos a la
gestión de la innovación. La formación técnica, por su parte, adolece de una
seria desvinculación de los requerimientos específicos del mundo de la
producción, lo que se agudiza con la ausencia de un sistema nacional de
certificación de competencias, y de oportunidades de educación a lo largo de
toda la vida. Si bien es posible constatar el desarrollo de actividad
científica de excelencia en diversas disciplinas, su impacto sobre el sistema
productivo nacional no resulta satisfactorio.
¿Por qué un Sistema Nacional de Innovación?
Se ha definido la innovación
tecnológica, incluidas la transferencia, adopción y adaptación de tecnologías y
la difusión y el extensionismo tecnológico, como procesos en que insumos
humanos y materiales interactúan para dar como resultado productos (bienes y
servicios) nuevos, productos diferenciados surgidos de productos existentes o
productos existentes modificados, mediante la utilización o incorporación de
tecnologías. Entre tales factores se destaca principalmente los siguientes:
ideas, investigación científica en universidades y centros de investigación
autónomos, actividades de investigación y desarrollo realizadas preferentemente
en las empresas, la labor de ingenieros científicos y expertos en gestión
tecnológica y de innovación en las empresas y en entidades articuladoras o de
intermediación como consorcios tecnológicos, incubadoras, y otros que vinculan
a todos estos actores y actividades. Son asimismo parte de estos procesos las
maquinarias y equipos, los mecanismos e instrumentos de su financiamiento y por
fin, constituye un insumo esencial de la innovación la participación del Estado
a través de políticas públicas, programas e instrumentos de apoyo destinados a
orientar, promover, coordinar y apoyar las diversas actividades que se
desarrollan en conformidad al enunciado precedente, además, ciertamente, del
régimen institucional y de incentivos económicos que sea capaz de construir y
sustentar.
En este contexto, surge de manera
natural e inevitable el concepto de Sistema Nacional de Innovación definido
como la red de agentes y sus interacciones que están directa o indirectamente
relacionados con la introducción y/o difusión de nuevos productos y nuevos
procesos tecnológicos en una economía. Esta red está constituida no sólo por
los agentes públicos, los que pueden desarrollar o financiar la innovación
tecnológica, sino que también por todos aquellos que participan en las
diferentes etapas de dicho proceso innovativo en el ámbito privado. Por una
parte está el sistema universitario y el educativo en general, que es la
principal fuente de capital humano calificado que participa en los procesos
innovativos que se llevan a cabo tanto en las universidades -en sus trabajos
científicos- como en las empresas privadas. Por otra parte están las
instituciones de carácter científico propiamente, algunas de las cuales
pertenecen al ámbito universitario mientras que otras están desligadas de éste.
Estas instituciones utilizando capital humano calificado, recursos financieros
y otros insumos producen generalmente ideas, conceptos, conocimientos en
general el cual no necesariamente tiene un directo uso comercial pero que puede
servir de insumo para que surjan las innovaciones tecnológicas, proceso
generalmente realizado por las empresas.
Como ya se ha señalado, la empresa
productiva es el eje y núcleo central del sistema, puesto que es en ella donde
se produce y radica la innovación para lo cual se nutre del aporte de
intervenciones y actividades que se desarrollan en el curso del proceso
innovativo, incluidas las que se realizan en el seno de la propia empresa y de
los mecanismos de orientación y apoyo que proporciona el Estado.
La participación y apoyo del
Estado a través de un conjunto de políticas públicas que permitan superar las
fallas sistémicas y de mercado descritas, que vinculen y articulen de modo coherente,
coordinado y estructurado a los actores del proceso es un elemento clave de un
Sistema Nacional de Innovación, al contribuir al desarrollo de redes y disponer
el apoyo de financiamiento y otros incentivos necesarios para lograr estos
fines. En definitiva se afirma que es necesario contar con un Sistema Nacional
de Innovación, cuyo enfoque genere círculos virtuosos que sincronicen,
articulen y retroalimenten la interacción entre los factores, superando de ese
modo las carencias y limitaciones del que hoy existe de hecho.
¿Para qué el fomento de una
cultura de la innovación y emprendimiento en la sociedad?
La difusión de una cultura que
estimule, valore y aliente en todos los miembros de la sociedad, desde la
infancia, el interés y disposiciones favorables hacia la innovación, y las
habilidades y comportamientos que la hacen posible, forman un sustrato esencial
para aumentar la productividad y competitividad de la economía en un País. Tres
son las estrategias esenciales que permiten desarrollar y difundir una cultura
de la innovación:
1. La diseminación, mediante el uso
de lenguajes y actividades no especializadas, de los descubrimientos de las
ciencias y los avances tecnológicos a través de los medios de comunicación, en
particular la televisión; de museos y centros de exhibición; de bibliotecas y
en lugares de amplio uso público. Iniciativas dirigidas a estudiantes y
públicos interesados en general, como el Programa Explora y del Museo
Interactivo, constituyen ejemplos exitosos de este tipo de estrategias.
2. La generación de concursos y
competencias de amplia participación que promuevan desde temprano los talentos
innovativos, otorgándoles reconocimiento público y sostén para desarrollarse.
3. El reconocimiento a
emprendedores innovativos, en cualquier tipo de empresa u organización, debe
formar parte asimismo del desarrollo de una cultura que aprecia la creatividad, la premia y difunde.
¿Cuáles son los desafíos del entorno internacional?
El escenario competitivo
internacional en el que se desenvuelve la economía de un País está marcado por
el desarrollo a nivel global de múltiples tendencias de índole económica,
comercial, tecnológica y político-social. Estas tendencias marcan tanto amenazas
como oportunidades para los países y sus empresas, y deberán ser abordadas
tanto por las estrategias empresariales como por las políticas públicas.
El proceso de globalización sigue
avanzando, lo que redunda, por una parte, en la apertura de nuevos mercados
para los productos y servicios pero también, por otra, en la emergencia de
nuevos competidores en mercados que se consideran consolidados. Muchos países
con buena base de recursos naturales y menores costos han adoptado en años
recientes, agresivas estrategias exportadoras y han ido aprendiendo en el
camino, lo cual constituye ciertamente una amenaza creciente de erosión -por
abajo de las ventajas competitivas estáticas-. Ello plantea el desafío de
acelerar la construcción de nuevas ventajas mediante la innovación y mejorar el
posicionamiento competitivo, por la vía de diferenciar productos, acceder a
segmentos de mercados menos vulnerables y avanzar en los canales de
comercialización para aproximar a los clientes finales, así como dar un fuerte
impulso a la internacionalización de
las empresas.
En los próximos años el elemento
más saliente del proceso de globalización será la relocalización de unidades de
producción a nivel mundial, liderado por empresas multinacionales en busca de
ganancias de eficiencia o acceso a recursos escasos (ya no sólo recursos
naturales sino también recursos humanos o ambientes de negocios propicios).
Este proceso afectará preferentemente al sector de los servicios, y a aquellos
eslabones de la cadena del valor de las empresas que pueden caracterizarse como
servicios, entre los cuales destaca la actividad de Investigación y Desarrollo.
Por tanto, el mundo está sujeto en
la actualidad al impacto de revoluciones tecnológicas de amplio impacto: la de
las tecnologías de información y comunicaciones (TIC), las de las
biotecnologías, y más recientemente la de las nanotecnologías, cada cual en una
fase distinta de desarrollo. En el caso de las TIC, existe evidencia de que el
sistema productivo de las Naciones aún no hace aprovechamiento pleno de las
ganancias de productividad que permite el uso de estas tecnologías. Por otra
parte, está emergiendo una nueva constelación de innovaciones ligadas a las
tecnologías inalámbricas o el software embebido, que pueden multiplicar varias
veces esas ganancias de productividad. De allí la necesidad de continuar
promoviendo una adopción extendida de estas tecnologías en distintos ámbitos de
la sociedad y especialmente a nivel de los principales clusters de exportación.
Las biotecnologías por su parte, si
bien se encuentran en una fase muy temprana de despliegue, están llamadas a
tener un alto impacto, por cuanto prácticamente todos aquellos sectores que
lideran una actividad exportadora pueden ser afectados por su desarrollo. Es
por lo tanto, un desafío ganar un conocimiento temprano de estas tecnologías. A
tener en cuenta en este campo, es la agresiva tendencia de empresas del primer
mundo, a proteger derechos de propiedad intelectual sobre variedades, procesos
biológicos, genes y otros, lo que les otorga poder de mercado difícilmente
contrarrestable y limita el acceso al conocimiento para la producción y la
investigación. Es innatamente curioso, productivo y bueno el trabajar con
otros. Sobre todo, una habilidad estupenda para escuchar es esencial.
¿Qué
criterios estratégicos se proponen para la innovación?
1. Hacia una economía del
conocimiento. De la experiencia de los países, se infiere que la economía
del conocimiento en torno a los recursos naturales puede ser un camino de
desarrollo principal -no excluyente de otros desarrollos-.
2. Necesidad de un enfoque
sistémico. La economía del conocimiento debe sustentarse en cuatro pilares:
1. un régimen institucional y de incentivos económicos claro, coherente y
estable; 2. un capital humano de calidad; 3. la contribución de la ciencia y de
la investigación científica y tecnológica; y 4. una fuerte capacidad de
innovación, orientada a desarrollar encadenamientos productivos en torno a
ventajas comparativas.
3. Esfuerzo colaborativo
público-privado. La cooperación público-privada es indispensable para
desarrollar la capacidad de innovación pro competitividad, existiendo roles
insustituibles para cada sector. Por una parte, el sector público debe
orientarse a corregir las fallas de mercado y sistémicas que inhiben la
innovación y/o su financiamiento. Y por otra, el sector privado, incluyendo a
empresas grandes y pequeñas, debe centrarse en revelar las ventajas
comparativas en torno a las cuales innovar. Además deben exigir transparencia y
rendición de cuentas para minimizar las fallas de Estado.
4. Promoción intensiva de la asociatividad. Las políticas de apoyo
a la innovación deben poner especial énfasis en reducir costos de transacción y
promover activamente la asociatividad entre empresas y entre estas,
universidades y entidades tecnológicas y de investigación.
5. Una institucionalidad eficiente como requisito de conducción y
coherencia. La institucionalidad es relevante para abordar en forma
eficiente tanto el enfoque sistémico de la economía del conocimiento como la
complementación de los esfuerzos públicos y privados en innovación. En
particular, se necesita una institucionalidad flexible que dé directrices
consistentes y coordine las políticas públicas pro innovación y aquellas que se
destinan al desarrollo de capital humano y de las ciencias, orientando los
esfuerzos hacia objetivos estratégicos.
6. Las políticas e iniciativas que se realicen deben tener
justificación económica y orientarse a aumentar la productividad. Las
políticas pro innovación deben vincularse con ventajas comparativas reales,
reveladas por el propio mercado, y no pretender obligar al país a competir en
sectores con improbables alternativas de éxito. En este sentido, trabajar en
torno a clusters dinámicos e
innovadores.
7. Se debe propender a la generación de ventajas competitivas
dinámicas. Para efectos de generar un crecimiento estable el país debe
avanzar desde un patrón de especialización basado en ventajas competitivas
estáticas, en general derivadas del acceso privilegiado a recursos naturales,
hacia uno basado en ventajas competitivas dinámicas, es decir aquellas
construidas y derivadas del dominio privilegiado de conocimientos y técnicas
que van profundizándose en el tiempo.
8. Se debe promover no sólo la generación o creación de nuevas
tecnologías, sino también la difusión y transferencia de las existentes. Si
bien en los sectores en los que Chile es líder puede ser necesario estar en la
frontera del conocimiento, debe tenerse presente que la innovación implica
principalmente adoptar y adaptar tecnologías externas. Esta consideración
implica que el esfuerzo innovador del país debe estar en sintonía con las
necesidades empresariales, muchas veces referidas a difusión y transferencia
tecnológica que permitan cerrar brechas de productividad. Un primer paso de
enorme impacto consiste en difundir las mejores prácticas y tecnologías ya en
uso en una o más de empresas líderes al resto de las empresas, en particular a
la pequeña empresa emergente.
9. Sincronización y articulación de las reformas al Sistema Nacional de
Innovación. Para que se produzca efectivamente el círculo virtuoso entre
todas las políticas que se implementen, resulta esencial sincronizar las
reformas que permitan transformar el estímulo a la inversión en I+D y la
inversión en capital humano en mayor crecimiento económico con generación de
empleo de calidad.
10. Colaboración internacional e inversión extranjera. Es preciso
extender la colaboración al contexto internacional, construyendo redes que
vinculen a los actores nacionales, ya sean unidades de I+D en empresas, centros
de investigación o entidades de gestión tecnológica a contrapartes en el
extranjero, generando un tráfico bidireccional de ideas, personas e iniciativas
de innovación, aprovechar la inversión extranjera.
11. Se requiere un enfoque flexible en las acciones de apoyo estatal. El Estado debe ser capaz de aprender de sus
errores y evitar las fallas de Estado, tales como su captura por parte de
grupos de interés, o el intervencionismo inconsistente con el mercado. La
flexibilidad se puede requerir, por ejemplo, para solucionar las fallas que
limitan el financiamiento del emprendimiento innovador. En este mercado
persiste un rezago en el desarrollo del capital semilla para el financiamiento
de los primeros escalamientos de los proyectos innovadores. En países como
Suecia e Israel esta problemática se enfrenta a través de la adquisición de una
participación en la propiedad de los proyectos por parte del Estado, pero con
un rol debidamente acotado por evaluaciones sistemáticas y condiciones
definidas con anterioridad. Igualmente, evitar la proliferación y simple
adición de instrumentos públicos establecidos para promover la Innovación.
13. Selectividad y neutralidad. Se debe priorizar el uso de los
recursos para tener impactos significativos. La actividad de investigación y
desarrollo, para que tenga un impacto competitivo real, requiere la existencia
de masas críticas de recursos humanos y materiales. La formación de capital
humano especializado también requiere de escalas o masas críticas, así como del
establecimiento de redes nacionales e internacionales. Por otra parte, la
insuficiente innovación en el ámbito de los negocios se explica en parte por
fallas de coordinación. La inversión en una nueva área de negocios, requiere
disponer de infraestructura básica, infraestructura tecnológica y capital
humano especializado, cuya provisión no es siempre factible de coordinar. Esta
falla de coordinación es la que justifica priorizar el esfuerzo de innovación
en torno a clusters existentes
en que ya se han creado las masas críticas de los factores necesarios para el
éxito de la innovación empresarial.
Por todo lo anterior, resulta
necesario desarrollar, en cierto grado, políticas selectivas que concentren
consistentemente una porción de los recursos en esfuerzos específicos,
incluidos los que se hagan en el campo de la investigación y la formación de
recursos humanos. Al respecto cobra vital importancia el método mediante el cual
se realice la mencionada selectividad, pues debe evitarse caer tanto en
acciones voluntaristas como de captura por intereses específicos, que han
demostrado largamente su ineficiencia en el pasado.
14. Se requieren mayores recursos, públicos y privados, para fomentar
la innovación. En el ámbito de la Investigación y Desarrollo -más allá de
las ganancias de eficiencia que puedan lograrse- un país debe cerrar la brecha respecto del
esfuerzo esperado para su nivel de ingreso. En este sentido, se estima que un
país debe aumentar sustancialmente los recursos nacionales destinados a este
propósito si quiere alinearse con los países líderes en innovación. Para ello
no solo deben aumentarse los recursos públicos destinados a la innovación, sino
que además éstos deben ser capaces de apalancar esfuerzos equivalentes o
mayores del sector privado. Lo anterior requiere tanto de un diseño de
instrumentos adecuados como del desarrollo de una cultura innovadora en los
empresarios
15. Creación de capacidades regionales. Debe priorizarse la
creación de capacidades para la innovación en las regiones de los países, para
acrecentar su participación en los procesos innovativos, estimulando el
desarrollo de proyectos colaborativos que los involucren, los que a su vez,
contribuirán a la propia creación de capacidades. Esta prioridad alcanza por
igual a la formación de capital humano (en especial doctorados y maestrías
profesionales en Ingeniería), investigación científica y tecnológica,
participación de empresas privadas y de construcción de redes. Especial
incentivo debiera otorgarse a proyectos innovativos que tengan relación con los
clusters basados en recursos
naturales propios de las regiones pertinentes.
3. Momento: construcción colectiva
Ejercitemos lo aprendido: en este momento se realizan ejercicios prácticos para
verificar los aprendizajes y ganar confianza en el uso de los procedimientos de los propios de de cada
área.
Apliquemos lo aprendido: en este momento se encuentran las actividades de
aplicación a través de las cuales se ve el nivel de apropiación de aprendizajes y su
apropiación de aprendizajes y su aplicación para solucionar situaciones reales
y relacionarlos con otros campos del saber.
Guía
ü Lea todo el texto, sin detenerse.
ü Lea de nuevo, cada
aparte auscultando los términos clave.
ü Relacione los
términos claves.
ü Indique diferencias y semejanzas de aportes
señalados.
ü Resuma lo comprendido.
ü Saque aparte las inquietudes intelectuales que le
ha suscitado el texto.
ü Prepare su participación en la sesión conjunta
Asunto: Realización de un ensayo
¿Cómo elaborar un ensayo?
Considerando
La actividad académica compromete la realización de
un conjunto de operaciones mentales, conducentes a obtener una formación
intelectual fundada en habilidades y destrezas para el manejo del conocimiento
científico, prácticas que comprenden la lectura sistemática, la realización de
exposiciones orales y las consultas bibliográficas para preparar textos literarios
con su correspondiente argumentación, constatando la reflexión y la capacidad
de producción mental, en lo teórico, conceptual y contextual.
1. un acercamiento al ensayo cómo género literario
El ensayo es una respuesta personal a un hecho o
suceso, objeto de análisis en una determinada esfera cognoscitiva. Es una reflexión libre, distante del
dogmatismo. Es una prueba del
entendimiento humano, para constatar la conciencia alcanzada sobre la
complejidad de los problemas.
Además, es un intento de responder desde un punto de
vista original y personal, a un problema, un interrogante, un interés, una
necesidad, sea éste resultado de un proceso de investigación científica. Por ello en su brevedad y síntesis, pretende
una aproximación al asunto, a manera de enunciados hipotéticos para su
desarrollo posterior más profundo.
Más aún, el ensayo es una práctica escritural
consciente y responsable, realizada por personas que se atreven a exponer sus
ideas, argumentando sobre un tema no aclarado suficientemente y sobre el cual
se tiene alguna sospecha. Por lo tanto,
es un acto de desprendimiento y de compromiso intelectual, que exige
originalidad. El destinatario sabrá
sopesar, como si fuera juez, los hechos sustentadores con los cuales el autor
pretende desarrollar una hipótesis. El
ensayo es el documento de un ser, un cadáver para que todo el mundo
explore. (Suarez de la Cruz, 1995).
2. Aspectos a tener presente en la construcción del
ensayo
Un ensayo es una mezcla entre el arte y la ciencia,
es decir, tiene un elemento
creativo – literario – y otro lógico – de manejo de ideas, por lo cual en su fineza de escritura no es propio del comentario o la opinión, sino de la reflexión: A partir de la reflexión de otros (pie de página o citas), la reflexión personal y la reflexión de una realidad, por ello se mueve más en lo argumentativo, en un tejido de ideas organizadas, con una lógica en su composición, el buen uso de conectores y un excelente manejo de los signos de puntuación.
creativo – literario – y otro lógico – de manejo de ideas, por lo cual en su fineza de escritura no es propio del comentario o la opinión, sino de la reflexión: A partir de la reflexión de otros (pie de página o citas), la reflexión personal y la reflexión de una realidad, por ello se mueve más en lo argumentativo, en un tejido de ideas organizadas, con una lógica en su composición, el buen uso de conectores y un excelente manejo de los signos de puntuación.
En este orden de ideas, el ensayo debe tener en
cuenta: cuál es la idea o ideas base que articulan el texto. En otros términos, cuáles son los argumentos
fuertes que se desean exponer, debatirse y cuestionarse; con qué referentes
teóricos y sus autores se sustenta el argumento, con qué elementos conceptuales
y con qué material de contexto se cuenta; en síntesis, cuáles son los puntos de
referencia; qué se va a decir en el primer párrafo, qué en el segundo, qué en
el último; qué tipo de ilación se propone; de consecuencia, de contraste, de relación
múltiple; cómo vamos a seducir al lector; cómo queremos cerrar; cuál es la
última idea o ideas que importa dejar en la memoria del receptor, de tal forma
que puedan abrirse nuevas ventanas, otras escrituras, es alimentar y provocar
otros ensayos; no debe ser tan corto que parezca una meditación, ni tan largo
que se asemeje a un tratado, pero no olvidar que en su extensión debe haber una
tesis con sus pros y sus contras, y la síntesis necesaria, el ensayo es una
pieza de escritura completa. (Rojas Ortiz,
1997).
Conviene enfatizar que la escritura de un ensayo no
es ajena a ninguna disciplina o, expresado de otro modo, que ningún saber posee
exclusividad sobre esta forma de expresión.
Quienes consideran, por ejemplo, que el cuidado del lenguaje constituye
un asunto exclusivo de lingüistas y de literatos, olvidan que las ideas y los
conceptos se expresan por medio de palabras, y que no pueden existir vigor y
profundidad independientemente del lenguaje. Cualquier saber implica,
fundamentalmente, conocer el modo de expresarlo. (Vélez, 1999).
Así mismo, Vélez, afirma que cualquier concepto se
expresa como lenguaje, y no sólo por medio del lenguaje. El descuido en el manejo del medio expresivo
representa, en último término, una deficiencia en el modo de razonar. Sólo lo que se piensa bien, en consecuencia,
se puede decir bien. El manejo de las
palabras corre simultáneo con la forma de razonar.
Agregando a lo anterior, el ensayo debe escribirse
en un lenguaje claro, preciso y conciso, si es posible elegante pero sin
afectaciones. Antes de la redacción
definitiva, es necesario jerarquizar las ideas en un esquema que tenga en
cuenta: título tentativo, introducción al tema (hipótesis y propósito),
disertación (juego de argumentos) y conclusión (logros y expectativas).
No obstante, el tono del escrito está directamente
relacionado con lo que se expresa y con la construcción de un destinatario
ideal. La sintaxis y la semántica del
texto son la realización de la lógica del pensamiento.
Con referencia a lo anterior, el ensayo, corresponde
al momento propio de “escritura” resultante de la “lectura” que cada quien ha
realizado. En ningún momento ha de ser
un resumen, debe ser, una “construcción” del sujeto donde toma presencia los
textos leídos, y un proceso de relación de la creatividad, la investigación, y
la innovación, sobre una realidad.
Por ello, el medio académico tiende a privilegiar,
por encima del aporte del individuo, el pensamiento oficial, es decir, aquello
que posee un carácter indiscutible y un respaldo bibliográfico respetable.
En otras palabras, para escribir un ensayo se
requiere un ser humano informado, con sensibilidad y con criterio propio. Un ser competente en lo académico –
cognitivo, lo profesional, lo humanístico y lo laboral.
Ahora bien, en materia de tecnicismos no rígidos,
cuando el ensayo oscila entre las dos y las tres páginas, sobran los
subtítulos. Cuando tiene un número mayor
de páginas, puede recurrirse a: Uno, subtitulando; otro, separando las partes
significativas con numerales. No debe
olvidarse que cada una de las partes del ensayo precisa estar
interrelacionada. La totalidad del mismo
debe permanecer compacto.
De ahí que, el ensayo siempre pone en cuestión,
genera duda y sospecha, diluye las verdades dadas, se esfuerza por mirar los
grises de la vida y de la acción humana.
El ensayo saca a la ciencia de su excesivo formalismo y pone la lógica
al alcance del arte. Los ensayistas de
oficio saben que las verdades son provisionales, que toda doctrina contiene
también su contrario, que todo sistema alberga una fisura. Y el ensayo, que es siempre una búsqueda, no
hace otra cosa que hurgar o remover en esas grietas de las estructuras. Digamos que el ensayo – puro ejercicio del
pensar – es el espejo del propio pensamiento (Rojas Ortiz, 1997).
Por tanto, en su realización exige en rigor: Enfoque
(disciplina del conocimiento), Referente (tema relacionado con la disciplina o línea
investigativa), Problematización (nuestra búsqueda), Hipótesis (postulado a
demostrar o contrastar), Destinatario (usuario lector), Objetivo (en términos
de persuadir, demostrar e ilustrar), todo como proceso y razón de ser de la
“Disertación”, coloquio y conversatorio, con base a la “percepción” de una
realidad íntimamente contextualizada.
Sin embargo, deberá contemplar aspectos de
orden: teórico, conceptual, y
contextual. Temática clara, estructura
conceptual y proyección en términos de intervención y articulación social y
comunitaria.
En la construcción del ensayo
Así se podrá interrogar en la construcción de un
Ensayo: ¿Cuál es la tesis del autor?; ¿Cuáles son las nociones y conjeturas
centrales del texto?; ¿Cuales son las conclusiones que propone el texto?;
¿Cuales son las implicaciones y el sentido del título?; ¿Qué citaría del
texto?; ¿Qué nuevas ideas descubrió?; ¿Qué no entendió?; ¿Cuál es la relación
de la idea (s), lectura (s), con su práctica laboral y profesional? y ¿Cómo
contribuyen estas prácticas, temáticas y demás a su perfeccionamiento?; ¿Cuál
es el problema y sus antecedentes?; ¿En qué afecta su práctica profesional,
laboral, académica, científica y social?
Ahora bien, penetrar en los caminos insospechados
del propio interior y del interior del otro es tarea difícil. No obstante, conocerte y descubrir tus
debilidades y fortalezas desde lo que “eres” un “ser humano” te posibilita
potenciar algunas actitudes y aceptar y convivir con otras. Es una razón responsable de hacer construcción
teórica, conceptual y contextual de mi realidad y de la realidad de otros “...
El ensayo sobre el objeto de estudio y en lo Público y su práctica cotidiana”.
Acerca de la escritura
“De los diversos instrumentos de hombre, el más
asombroso es sin duda el libro. El libro
es una extensión de la memoria y de la imaginación” (Jorge Luis Borges).
La reflexión sobre la lectura y la escritura tiene
varios propósitos. En primer lugar,
porque como bien lo expresa Barthes Roland, en “Retórica antigua” (1990), “toda
escritura es conductora de deseo, el cual descansa en la escritura”. En segundo lugar, porque ambos conforman un
solo proceso, que sólo para efectos de su tratamiento y cabal comprensión se
habla de ellos por separado. Además,
permiten reconocer la importancia que tienen en la construcción del
conocimiento, el acceso al saber y la vida misma. A través de la lectura y la escritura se
establecen relaciones con el mundo, es así como la interpretación y comprensión
permanente que hacemos sobre los diversos textos y signos facilitan penetrar,
entender y recrear la experiencia personal, con el otro, con el mundo y con el
conocimiento.
Por consiguiente, la escritura al igual que la
lectura, exige un proceso semiótico que busca construir significado. No obstante, la “escritura exige de un
trabajo cuidadoso con las palabras y con las ideas para lograr discursos
cohesionados, coherentes y pertinentes”.
Así esta exigencia que comporta la escritura, amerita todo un proceso de
producción de un buen escrito, una planificación, creación, revisión y
transcripción. El trabajo con la
sintaxis, con la ortografía, con la puntuación es artesanal y lento. De no asumirse así, genera desespero, angustia
e impotencia para organizar el pensamiento, plasmar las ideas y crear textos
debidamente estructurados.
En este orden de ideas, escribir es un acto complejo
porque impone demandas simultáneas sobre el escritor. Cuando una persona escribe tiene que ocuparse
de buscar contenidos y generar ideas nuevas, decidir cómo organizar el texto,
pensar a qué audiencia va dirigido, tener muy claro qué efecto quiere lograr,
manejar el lenguaje para conseguir ese efecto, utilizar la sintaxis
correctamente, seleccionar vocabulario, tomar decisiones sobre mecanismos de
estilo, asegurar la coherencia y la lógica de texto, no cometer errores de
ortografía, producir un texto claro y transparente, lograr un texto que tenga
“energía”, utilizar adecuadamente la puntuación para comunicar –los
significados deseados-, y controlar la longitud del texto (Cuervo Etcheverry y
Florez Romero, en la escritura como proceso, 1992:2).
Cabe señalar, que en el ejercicio escritural
contemporáneo ha ganado espacio la psicolingüística, ya que abarca terrenos de
la lingüística aplicada y de la psicología. Cassany, Daniel (1989), le da
importancia de primera clase en el ejercicio estructural a los códigos, como
una competencia que se relaciona con el saber e implica qué escribir y cómo
escribir. Quien aspire ser un buen
escritor debe conocer y saber utilizar las reglas lingüísticas de la lengua en
la cual se escribe: la gramática, los
mecanismos de cohesión del texto, las diversas formas de coherencia según el
tipo de texto y la diversidad sociolingüística de la lengua.
No obstante, si consultamos las gramáticas más usuales
(Bello, 1947; Real Academia, 1973; Seco, 1940; o cualquier libro o manual de
redacción), veremos que el análisis de una lengua consta básicamente de tres
partes: fonética y ortografía,
morfología y sintaxis, y léxico. En esta
dirección, los conocimientos del código escrito que posee un escritor se puede
clasificar en los siguientes grupos:
·
Adecuación:
Saber escoger la variedad (dialectal/estándar) y el registro
(general – especifico, formal – familiar, objetivo – subjetivo) apropiados para cada situación.
(general – especifico, formal – familiar, objetivo – subjetivo) apropiados para cada situación.
·
Coherencia:
Saber escoger la información relevante y saber estructurarla.
·
Cohesión:
Saber detectar las distintas frases que forman un texto (pronominalizaciones,
puntuación, conjunciones...).
·
Corrección
gramatical: Conocer las reglas fonéticas y ortográficas, morfosintácticas y
léxicas de la lengua que permiten construir oraciones aceptables. Este grupo incluye el conocimiento de la
correspondencia sonido/grafía.
·
Disposición
en el espacio: Saber cómo debe presentarse un escrito. Técnicas ICONTEC y APA.
Por consiguiente, para un análisis sistémico de un
escrito, de una redacción “ENSAYO”, se deberá tener presente:
1.
En
su organización y contenido: Tesis,
correspondencia entre ideas y párrafos, corrección de la argumentación,
presencia de ejemplos, nexos lógicos, introducción y conclusión, documentación
y riqueza de ideas; y
2.
En
su lenguaje y forma: Extensión de los párrafos y de las frases, originalidad,
claridad y legibilidad, propiedad del lenguaje, sintaxis, puntuación,
ortografía y caligrafía.
De ahí que la escritura de un ensayo se sitúe en la
fase más elevada del conocimiento. Se
trata de un género de madurez (Vélez, 1999 y Cassany, 1990).
“La comprensión lectora, la lectura por placer, es
con creces la actividad más eficiente para adquirir el código. Todos los buenos escritores son o han sido
buenos lectores”.
En la presentación del ensayo
Finalmente, el ensayo en su presentación se organiza
de la siguiente manera:
·
Sección
preliminar: Pasta o cubierta, portada (pre), portada, dedicatoria,
agradecimiento, contenido, listas especiales.
·
Texto
o cuerpo del informe: Introducción,
disertación en: capítulos, títulos y subtítulos, con sus citas bibliográficas y
notas de pie de página y conclusiones y recomendaciones a manera de líneas de
propuesta y
·
Materiales
complementarios: glosario, bibliografía, anexos.
3. Construcción
colectica
Evaluemos: En esta sección se te presentan tres preguntas
fundamentales:
¿Qué aprendí?; ¿Cómo ven los demás?; ¿Cómo me mi
maestro?
Momentos de la evaluación
Autoevaluación: ¿Qué aprendí? En este
momento se realiza un ejercicio que permite al estudiante hacer un balance de
los logros alcanzados en relación con las acciones de pensamiento, subprocesos,
procesos asociados o desempeños.
Coevaluación:
¿Cómo me ven los demás?
Se
plantean actividades que permiten evaluación colectiva de los procesos de
cada estudiante con relación a sus desempeños, es decir donde los compañeros
aportan reflexiones frente a los logros alcanzados de manera propositiva.
Pueden ser producciones (escritas, gráficas, artísticas, manuales entre otras)
que sean susceptibles de ser valoradas por los compañeros de clase en un tono
propositivo.
Heteroevaluación:
¿Cómo me ve mi maestro?
Aquí
se plantean ejercicios que le permiten al docente verificar el nivel alcanzado
por cada estudiante con relación al estándar y las acciones de pensamiento
definidas. Se proponen actividades que plantean el uso de los procesos de
pensamiento incluidos en el estándar trabajado, permitiendo la identificación
de diferentes niveles en el desarrollo del proceso de pensamiento.
Momento
Final: Mi Autoevaluación
LAS TECNOLOGÍAS DE LA
INFORMACIÓN Y DE LA COMUNICACIÓN –TIC –
Gustavo Adolfo Galeano Franco
La introducción de las
nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación –Tics- en el entorno
socio-económico y cultural es un hecho. Se trata de uno de los fenómenos de la
revolución tecnológica –segunda revolución industrial- que permea todos los niveles
de la cotidianidad; pues afecta las formas de pensar y la producción misma del
conocimiento científico. Estas nuevas tecnologías se consideran, entonces, herramientas nuevas al servicio de la investigación.
Las Tics aportan servicios
que permiten introducir cambios en los modelos formativos de educación y nuevas
formas de tener acceso al conocimiento.
“En sintonía con la nueva concepción de aprendizaje basado en la
investigación, ha surgido una nueva generación de ambientes de aprendizaje
apoyados por computadoras que se caracterizan por un giro claro hacia sistemas
de soporte, los cuales están menos estructurados y son menos directivos, están
más enfocados hacia el entrenamiento que hacia la tutoría, involucran
herramientas controladas por los estudiantes para adquirir el conocimiento y
tratan de integrar estrategias y herramientas de entrenamiento, en ambientes de
aprendizajes de colaboración e interactivo” (Kaput, l.997). En este sentido,
las instituciones educativas, obligadas a transmitir y, al mismo tiempo a
generar conocimiento, requieren adaptarse a los rápidos cambios que exige la
actual sociedad de la información y el conocimiento con el fin de apoyar los
desarrollos locales, regionales y nacionales; pues la información y el
conocimiento aplicado son la base de las economías (Toffler, 1980).
En efecto, el surgimiento de
las Tics ha puesto a pensar a las Instituciones de Educación sobre su uso y
difusión, inevitable en el ámbito de docencia y la investigación. Así es como
los conceptos de "colaboración" y "enseñanza sincrónica"
comienzan a imponerse, por encima de razones puramente pedagógicas; pues, son
el reflejo de las necesidades y la evolución de la sociedad. Esto, además,
genera nuevos problemas de investigación; los que se relacionan básicamente con
las aplicaciones educativas de dichas Tics. Por ello, en buena parte de las
instituciones Educativas, en el mundo, se están desarrollando proyectos en esta
dirección. Más aún, en muchas de ellas existen grupos de investigación y redes
de instituciones consolidadas.
La sociedad de la información y el conocimiento ha
llevado a crear un perfil particular en las regiones y los países generando la
denominada brecha digital[1] y el analfabetismo
informacional. Esto ha sido ocasionado por el no aprovechamiento de la
información y del conocimiento que facilita el acceso a las Tics (Cornella,
2005). Es que los medios de investigación se deben reinterpretar; pues, ya no
son solamente soporte informativo, sino
punto de partida para la construcción del nuevo conocimiento. En este sentido,
la informática y los medios de comunicación
electrónicos no han disminuido la producción escrita; sino que han permitido
crear otras formas de difusión del conocimiento o “el libro sin papel” (Kaplan,
2000). Se trata del libro digital, virtual o el libro electrónico; el cual
ofrece alternativas distintas al libro tradicional. Baste señalar algunas como
la hipertextualidad, el impacto ambiental, el tipo de materiales, los costos de
impresión, el almacenamiento y la distinta probabilidad de destrucción.
Las tecnologías Tics,
adicionalmente, transforman los modos de
acceso a la información; con lo cual establecen otras perspectivas en las
actividades relacionadas con la docencia y la investigación. Se puede realizar
el trabajo de documentación de una manera más cómoda, sin desplazamientos
inútiles, y “viajando” a cualquier universidad del mundo, con acceso cómodo a
bases de datos especializadas. De este modo se pueden “visitar” las más
importantes bibliotecas independientemente de las distancias; revisar los catálogos de las principales editoriales; y
tener información puntual sobre las últimas novedades. Es decir se puede
movilizar por las websites más
interesantes relacionadas con el objeto de estudio. En este sentido, se puede
participar en el desarrollo de congresos, cursos, reuniones científicas en
tiempo real y tener a la disposición la
información sobre los aportes que allí se presentan en un lapso breve.
El crecimiento de
herramientas especializadas –groupware- con una orientación hacia lo académico,
científico e investigativo permiten la integración e intercambio de datos e
información de calidad. Esta puede ser procesada y aprovechada, generando
conocimiento. Dichas herramientas o groupware[2] permiten la conformación de grupos de personas para la creación de
relaciones en Comunidades Virtuales de Usuarios y gestión del conocimiento en
red, para el ámbito académico y científico del conocimiento.
A lo anterior se
agrega que las revistas especializadas, principal medio de
comunicación científico, en su versión electrónica, aportan grandes ventajas
con respecto a las revistas
convencionales: más económicas, distribución más rápida, difusión de mayor
alcance, más exactitud, más fáciles de leer, más cómodas de almacenar en la
memoria de la computadora y más fáciles de controlar (Rodríguez, 1999:
492-493). En resumen, la tarea de revisión de fuentes está más al alcance del
investigador; pero, también, le exige una puesta al día en el manejo de ciertas
técnicas que facilitan su tarea.
[1] Disparidad
en el acceso, conocimiento y uso de las nuevas tecnologías de la información y
la comunicación –Tics-.
[2] Groupware: listas de distribución temática, los chats
académicos, los buscadores, los directorios, los sitios web temáticos y
especializados de acceso libre, los agentes inteligentes, los foros, las bases
de datos on line, la Internet invisible o profunda, entre otras.

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